Todos somos exclavos de nuestras decisiones y actos, pero muy especialmente los políticos porque afectan directamente a los ciudadanos y los ciudadanos estamos en nuestro derecho de pedir responsabilidades por las que han sido hechas de manera improcedente.

Más abajo os transcribo el escrito dirigido a un concejal del Ayuntamiento de Murcia.

Veréis que empiezo dirigiéndome a él con respeto y consideración. Si ahora tuviera que hacerlo lo haría en términos diferentes.

Podéis comprobar que finalizo pidiéndole justicia y equidad. Después de lo acontecido  creo que estas dos palabras no están en su diccionario particular.

Mirad que denuncio hechos gravísimos. No ya el incumplimiento de un horario laboral, sino el abuso de poder que está ejerciendo una funcionaria sobre sus sobordinados, mejor dicho subordinadas, porque todas son mujeres. ¡Una mujer que abusa de su poder sobre otras mujeres y las humilla y las veja! ¡Qué contradicción verdad!

Pués en vez de investigar  la certeza de mi denuncia, que es lo que le pido, y que tome las medidas necesarias para evitar lo que está sucediendo, llama a la denunciada,  la avisa del contenido de mi escrito, le facilita una fotocopia (al menos ha mostrado un documento que identifica como mi denuncia)  y le debe advertir que no diga ni haga nada hasta que no la avisen de forma oficial (sabía que lo que estaba haciendo era una grave irregularidad e irresponsabilidad). O lo que es lo mismo, en vez de ponerse del lado de las débiles para protegerlas, se alía con la que está cometiendo tremendas injusticias.

Un comportamiento impropio de una persona que ostenta un cargo tan importante en el Ayuntamiento de Murcia.

Si en una situación como ésta actúa así, qué podemos esperar de este concejal en casos de más relevancia.

Lo que hacen desde que entra mi escrito en la Concejalía es cometer  una irregularidad tras otra. Lo que tenía que haber hecho es dar traslado inmediato a la Jefa de Servicios para que actuara en consecuencia en vez de intentar facilitar la defensa de la coordinadora, taparla y encubrirla facilitándole el contenido de mi denuncia además de mis datos personales que constaban al pie del escrito.

Es la propia coordinadora denunciada la que, en su ignorancia supina, lo descubre adelantándose a los acontecimientos. Le pide una cita a la Jefa de Servicios el día 28.10.09, para tratar el tema de mi denuncia; pero es que el concejal no le había dado curso todavía, lo tenía guardado en un cajón, esperando a no sé  qué. La Jefa de Servicios tiene que solicitarle al concejal el escrito porque no sabía nada.

A partir de ese momento, entiende la coordinadora que ya es el momento de lanzar todo tipo de insultos y de amenazas hacia mí y hacia personas de mi entorno. Ya no podía esperar más.

Y yo, a partir de ese momento, obligado por todo lo acontecido,  empiezo mi lucha particular.

Me imagino a la coordinadora, conociendo mi escrito desde que el concejal la citó, sin poder hacer ni decir nada porque no la avisaban oficialmente para pedirle explicaciones sobre los hechos denunciados. Cuando ya no pudo aguantar más pidió la cita y descubrió al concejal.

En la 2ª parte de “Políticos incompetentes / funcionarios indeseables”  que haré en su momento, más adelante, cuando se resuelva el expediente de Información Reservada que se está instruyendo, y saber si  se inicia o no expediente disciplinario y las sanciones que imponen, os mostraré  el escrito que he dirigido a la Sra. Jefa de Servicio que ha sido designada instructora y que no tiene desperdicio. Espero, que las sanciones disciplinarias que impongan sean acordes con la gravedad de los hechos denunciados, porque si no es así, “mal asunto”.

Como ya os he dicho, por parte de la coordinadora y de sus “amiguetes”, funcionarios también, se han producido insultos, injurias, amenazas, presiones, hacia mí y hacia personas de mi entorno. Pero han calculado mal, no han sabido valorarme adecuadamente, porque si piensan  que me van a asustar o amedrentar, ¡están listos!.

Que se vayan preparando, porque a los que han intervenido por activa o por pasiva en este caso y lo hayan hecho de forma improcedente,  se les puede caer el pelo.

¡Cómo vamos a permitir que se tomen represalias contra un ciudadano que cumple honestamente con su deber de denunciar los comportamientos indignos de algunos funcionarios!  ¡Qué protección podemos esperar  de los poderes públicos si a los responsables de estas acciones no se les reprende con contundencia!

Si aquellos a los que les corresponde, no toman  medidas para evitar que esto vuelva a suceder,  no me quedará más alternativa que asumir y reconocer que vivo en una país “bananero”. Pero yo, seguiré luchando hasta conseguir que se haga justicia.

“El que está en posesión de la verdad no debe temerle a la Ley”

A continuación podéis leer el escrito mencionado:

D.

Concejal Delegado de

Glorieta de España, núm. 1

30004-MURCIA

Murcia, a 28 de septiembre de 2.009

Muy señor mío:

Permítame que me dirija a usted con el respeto y la consideración que se merece y ponga en su conocimiento las situaciones y comportamientos irregulares que está propiciando  la coordinadora del Centro Municipal de Cultura  de xxxxxxxx, Dª xxxxxx

Lo primero, el incumplimiento reiterado y diario de su horario laboral. Llega cada día más tarde  y se va cada día   antes. Además,  para aliviarse  del estrés que le produce  el no hacer nada, utiliza horas de su trabajo en ir de compras, a la peluquería, de viaje etc. aunque eso sí, advirtiendo a los ordenanzas que si preguntan por ella digan que ha ido a hacer gestiones.

Por supuesto, siempre tiene alguna excusa para no ir al Centro en todo el día, lo que hace con bastante frecuencia.

Pero el comportamiento de la señora Coordinadora va mucho más allá. Si no es  indignante ya todo lo que le he dicho, añádale el trato vejatorio e inhumano que dispensa al personal que hay por debajo de su rango profesional (ordenanzas) a los que tiene coaccionados. Para el resto del personal como profesores de educación de adultos y servicios sociales, la consigna es entorpecer continua y diariamente su trabajo.

Me consta que el alcalde pedáneo ya ha recibido las quejas de estos profesionales; pero ignoro qué medidas va a adoptar.

Lo mejor que puede hacer es preguntar a estas personas, es la forma de comprobar que lo que digo es cierto. No le doy detalles concretos de cada uno de los atropellos y vejaciones porque estoy seguro que usted se interesará en conocerlos a través de las personas afectadas. De algo estoy seguro y es  que usted se horrorizará de lo que va a escuchar.

Puede preguntar sin tapujos a las personas que puedan tener su mismo rango profesional, como profesores de educación de adultos o profesionales del área de servicios sociales; pero sí que debe ser sutil a la hora de preguntar a los ordenanzas, porque, debido a sus amenazas y coacciones, pueden sentirse violentados si se les solicitan explicaciones sobre el comportamiento de esta señora.

Una vez dicho todo esto, me hago las siguientes preguntas:

1) ¿Qué hace el responsable directo de esta persona que es incapaz de detectar estos comportamientos? ¿O es que  lo sabe y calla?

2) ¿Qué poder tiene esta funcionaria que se pasa por “el forro” sus obligaciones y atenta contra la dignidad  de las demás personas que trabajan en el Centro?

3) ¿Qué puedo hacer yo si nadie corrige esta actitud provocadora, intolerable  e indignante?

Mi respuesta a la primera pregunta es la “INCOMPETENCIA” por parte de los responsables que no controlan y que teniendo la facultad para cambiar estos comportamientos,  no lo hacen.

Mi respuesta a la segunda pregunta debe ser que, según dice, su novio trabaja en el Ayuntamiento y tiene mucho poder ¿?

Mi respuesta a la tercera pregunta sí que la sé con certeza porque va a depender de usted y en última instancia de mí. De usted, porque si no toma las medidas disciplinarias, contundentes y  necesarias para reconducir estos comportamientos, entenderé que usted los consiente y autoriza y, en consecuencia, no me dejará otra alternativa que:

Primero, hacer público este escrito en todos los medios de comunicación regionales y

Segundo,  ejercer todas aquellas acciones administrativas, civiles e inclusive si fuese necesario penales. Porque creo que se está vulnerando la confianza de los ciudadanos, además del fraude económico que provoca el pago de unos sueldos inmerecidos que soportamos vía impuestos  todos los murcianos, incluido usted.

En la seguridad de que hará lo procedente y actuará con justicia y equidad, reciba un afectuoso y cordial saludo

Fdo.

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